
El poder de la unidad en los sectores vulnerables El pasado domingo 10 de mayo, el equipo de la Fundación Jesús es mi Paz se trasladó a la Comuna 20 de Cali, específicamente a la Iglesia del Nazareno – Sede Siloé. Nuestro objetivo principal fue cumplir con uno de los pilares más profundos de nuestra visión: dar fuerza a quienes sirven en silencio. Sabíamos que allí encontraríamos un refugio de fe que trabaja incansablemente por su comunidad, y quisimos ser el combustible que impulsara su labor.
Durante una jornada marcada por la gratitud, hicimos entrega de kits diseñados para aliviar cargas y bendecir directamente a las familias de este sector. Siloé es una comunidad llena de talento, resiliencia y corazones dispuestos, pero también afronta desafíos sociales complejos. Es ahí donde la iglesia local se convierte en la primera línea de defensa y consuelo, y donde nuestra fundación decide hacerse presente para respaldar su gestión.
Más que suministros, una herramienta de transformación La entrega de estos kits no representa un acto asistencialista aislado; es una inversión social estratégica. Al equipar a la Iglesia del Nazareno, logramos:
-
Fortalecer el liderazgo local: Permitimos que los pastores y líderes comunitarios tengan herramientas reales para responder a las necesidades de su entorno.
-
Dignificar a las familias: Cada kit entregado es un mensaje directo del Cielo que les recuerda que no están olvidados y que su comunidad importa.
-
Manifestar el evangelio práctico: Demostramos que el amor de Dios se traduce en acciones visibles, tangibles y oportunas en los territorios que más lo necesitan.
Ver los rostros de los niños, las madres y los abuelos de Siloé al recibir este apoyo nos confirma que vamos por el camino correcto hacia nuestra Visión 2030. Agradecemos profundamente a la Sede Siloé de la Iglesia del Nazareno por abrirnos sus puertas y permitirnos ser sus aliados en esta hermosa tarea de extender el reino de Dios a través del amor activo.





